En la vida las cosas no siempre salen como lo esperas. Tus planes se arruinan, alguien te trata mal, sientes que has fracaso o simplemente te dan ganas de llorar. Parece ser inevitable. Cuando menos lo esperas la vida lanza golpes, al grado de dejarte desanimado, molesto, frustrado, deprimido y agotado. Y una vez que llegas a ese punto, en el cual tu estado de ánimo se ha ido de picada, es muy difícil sobreponerte.
¿Te ha pasado alguna vez? A mi sí. Muchas veces.
Pero te voy a contar un secreto que te va a ayudar abundantemente en tu camino hacia la superación y en tu propósito de ser feliz: todos esos problemas, todas esas malas sensaciones y frustraciones... todas están tu cabeza. Aunque no lo creas, es cierto.
Todo lo que sientes está en tu mente. Y entre más pronto te des cuenta de ello, más pronto puedes tomar el control de cómo te sientes. Tú mismo tienes el poder para cambiar tu ambiente, las circunstancias y lo que es más importante, como reacciones ante tales situaciones.
No es una tarea fácil. Definitivamente no lo es, pero si te esfuerzas por controlar tu mente y definir lo que sientes y como reacciones, podrás cambiar tu vida.
Cambiando lo malo por lo bueno
Bendiciones en forma de problemas - pregunta 5
Introducción
Pregunta Anterior
Muchas veces con tan solo reconocer que los obstáculos no son tan malos como parecen, puede ser suficiente para darnos cuenta de los beneficios que podemos obtener.
Esta pregunta te permite dos cosas: primero, te ayuda a sentirte más en control ya que reconoces que tu tienes el poder para decidir como reaccionar ante la situación; y segundo te afirmas a ti mismos que todo obstáculo, problema o adversidad, guarda dentro de si una gran bendición y una importante lección.
Bendiciones en forma de problemas - pregunta 4
Introducción
Pregunta Anterior
Quizá pienses que tus acciones solo te afectan a ti, pero la realidad es que todas tus acciones, tanto las pequeñas como las grandes, tienen un profundo impacto en las personas que están a tu alrededor.
Otros no solo ven lo que hacemos y como vivimos, sino que incluso tratan de imitar nuestras acciones y decisiones.
Si en lugar de permitir que los obstáculos te derrumben, logras superarlos y exitosamente salir adelante, servirás de ejemplo inspirador para muchas personas, y seguramente motivarás a otros a seguir adelante a pesar de las adversidades.
Bendiciones en forma de problemas - pregunta 3
Introducción
Pregunta anterior
Como ya te mencioné anteriormente, es común que veas los problemas y los obstáculos como desventajas, pero ¿es eso lo que son? Quizás en parte si, pero la realidad es que un obstáculo o un problema regularmente te ayuda a darte cuenta de que hay muchas maneras de alcanzar un objetivo, y que la que tu seleccionaste quizá no sea la mejor posible.
El hacerte ésta pregunta te puede abrir la mente a otras opciones o rutas alternas que pueden llevarte más rápido o de una mejor manera a alcanzar tus metas y objetivos.
Digamos por ejemplo, que pediste un aumento de sueldo en tu trabajo, y te lo negaron. Esto resulta ser un problema económico para ti, un obstáculo financiero. Ante ésta situación te quedan solo dos opciones: enojarte, actuar inconforme y hacer mal tu trabajo, o entender y aprender de la situación. Haciendo la última te puedes ayudar a ti mismo. Quizás el motivo por el cuál te negaron el aumento fue que no estas teniendo el desempeño que la empresa espera de ti. O quizá te des cuenta de que haces bien tu trabajo, pero necesitas trabajar en tu personalidad, en tu estado de ánimo, en tu carácter, en tu disposición para trabajar en equipo, etc. O quizás todo está bien y sí mereces un aumento de sueldo, pero sucede que has llegado al límite de crecimiento dentro de la empresa, o la compañía no tiene la solvencia económica para pagarte más por tus servicios. El análisis de la situación te ayuda a darte cuenta de que hay cosas en las cuales debes de mejorar, o bien, de que ha llegado el momento de buscar una mejor opción de trabajo.
Al entender y aprender de los problemas, consigues ayudarte a ti mismo para seguirte superando y a sacarle el mejor provecho a tu vida.
Bendiciones en forma de problemas - pregunta 2
Introducción
Pregunta anterior
Una de las principales razones por las cuales los obstáculos nos intimidan, es porque no nos sentimos capaces de superarlos. Tenemos una percepción limitada de nuestras propias habilidades, así que sin mucho pensarlo decidimos creer que el problema es más grande que nosotros.
Esto es algo muy común, especialmente cuando se sufre una decepción amorosa. Todos hemos sufrido algo así. ¿No es cierto que sientes que nunca te vas a recuperar? ¿Qué nunca vas a poder querer a nadie más? Pero con el tiempo te das cuenta de que la vida continua, y en la mayoría de los casos, hasta mejora.
¿Por qué sucede esto? Porque inconscientemente aprendiste de lo que sucedió. Te das cuenta de que si la relación termino, fue porque esa persona no era la indicada para ti. Quizás es una señal de que a su debido tiempo encontraras a alguien mejor. Aprender estas lecciones de la vida te hace más fuerte y te ayuda a abordar tus siguientes relaciones de una manera más inteligente.
La clave aquí es que no tienes que esperar a inconscientemente aprender la lección. Es cierto que el tiempo es la mejor medicina, especialmente con las cosas que tienen que ver con el corazón, pero si conscientemente meditas en lo que sucedió, entenderás que las cosas suceden por algo, por una razón más grande que nosotros mismos. El tomar la vida por los cuernos, el hacerle frente a los problemas y no dejarte vencer por las dificultades, te hará una persona más fuerte.
Comentario adicional: Muchas personas que pasan por una dolorosa situación, como la expuesta anteriormente, confunden el hacerse más fuertes, con el cerrar su corazón. Piensan que lo mejor es no dejarse enamorar de nuevo para que no los vuelvan a lastimar. Superficialmente ésta puede ser una acción lógica, pero es imposible vivir la vida de esa manera. No podemos vivir en temor de que nos vayan a lastimar. Seria el equivalente a no querer subir a un auto, por miedo de sufrir un accidente. El hacerte más fuerte implica ser más inteligente. No dejarte llevar por lo superficial, sino más bien aprender del pasado para no volver a cometer los mismos errores. Para leer más sobre esto te invito a que leas el artículo “Patrones de Conducta”.
La vida es para ser felices y para disfrutarla. Las lecciones de la vida están diseñadas para enseñarnos a estar más conscientes de las decisiones que tomamos. Si aprendes a ver los problemas como oportunidades para hacerte más fuerte y determinado, no habrá obstáculo que te pueda detener.
Bendiciones en forma de problemas - pregunta 1
¿Que puedo aprender de esto?
A nadie le gusta tener problemas. Normalmente los vemos como reveses que nos da la vida, como un castigo, incluso los vemos como mala suerte. Pero en realidad los problemas nos dan una gran oportunidad para crecer y aprender.
Si te preguntas que puedes aprender, te darás cuenta de que los obstáculos son el camino que te pueden dar sabiduría y llevarte al éxito.
Por ejemplo, digamos que tuviste una discusión con alguien. Obviamente el tener un problema con otra persona no es algo agradable, peor aun si es alguien a quien quieres. Pero ya pasó, el pasado no se puede cambiar. Lo único que te queda es aprender de lo que sucedió.
¿Qué puedes aprender de una experiencia como ésta?
Si piensas detenidamente en la situación, en las palabras que se dijeron, en las circunstancias que te llevaron a que se dijera lo que se dijo y en cómo cada quien manejó la situación, podrás aprender mucho.
Quizá te des cuenta de que juzgaste sin conocer los hechos, o que dijiste palabras sin pensarlas bien, o que reaccionaste de una manera que no ayudó a la situación, o quizá te des cuenta de que hay algo que necesitas cambiar en ti mismo.
Lo que pasó ya no se puede cambiar, pero si eres perspicaz, te darás cuenta de que sí puedes aprender mucho.
Lo que nos hace grandes personas, no es el no cometer errores, sino más bien el aprender de ellos y el saber pedir perdón.
… perdón :-)
Bendiciones en forma de problemas - intro
Muchas personas se agobian y se dejan derrumbar por los obstáculos. Sienten que sus problemas son tantos y tan grandes, que mejor deciden darse por vencidos y ni siquiera se esfuerzan por solucionarlos. Lo que muchas personas no entienden, es que cuando empiezan los problemas, no es el fin de la situación, sino solo el comienzo.
¿El comienzo de que?
¿Te has dado cuenta de que la mayoría de los problemas a los que haces frente conllevan bendiciones, aunque quizás estén escondidos a simple vista? Si no te has dado cuenta de eso, es porque no estas atento a aprender de los errores. Es cierto que casi siempre los problemas y los obstáculos presentan situaciones incomodas que preferiríamos no experimentar. Por ejemplo, cuando haces algo importante, como empezar un nuevo empleo, un nuevo negocio o una nueva carrera, lo último que quieres es tener problemas.
Sin embargo, si logras ver los problemas desde una perspectiva muy diferente, te darás cuenta de que los problemas pueden llegar a ser la mejor experiencia que te pudo haber sucedido.
Si desarrollas autoconciencia, te darás cuenta de las bendiciones que están encerradas dentro de los problemas. Para lograr esto, es importante que te hagas las siguientes preguntas y que medites en cada una de las respuestas que vas a dar, ya que en ellas está la clave para extraer las bendiciones de cualquier situación:
1) ¿Que puedo aprender de este problema?
2) ¿Como puede este problema hacerme más fuerte?
3) ¿Como me puede servir ésta experiencia para ayudarme a mi mismo?
4) ¿Como me puede servir ésta experiencia para ayudar a los demás?
5) ¿Como puedo sacarle provecho a éste problema?
En los siguientes días iremos analizando de manera detallada cada una de éstas respuestas y aprenderemos como aprovechar esas bendiciones que se presentan disfrazadas de problemas.
Eleva tus expectativas
Lo bueno es que no es muy difícil cambiar un enfoque negativo por uno mas positivo. Solo es necesario un poco de paciencia y persistencia para que los pensamientos positivos opaquen a los negativos.
A continuación te daré tres sencillos pasos a seguir que te ayudarán a vivir tu día con elevadas expectativas y enfoques más positivos.
1) Desarrolla autoconciencia para poder reconocer las expectativas negativas. Un problema con los pensamientos o enfoques negativos es que se forman en nuestro subconsciente en la forma de un hábito o de un temor. Como ya es un hábito, te acostumbras a ver lo negativo en todo. Para cambiar esto es necesario desarrollar autoconciencia o conciencia de uno mismo. Una manera de hacerlo es realizando varias veces al día auto-análisis. Analiza como te sientes y ve la relación que tiene eso con tus pensamientos y enfoques. Si te das cuenta que estas tenso, preocupado o desesperado, puede ser que tus pensamientos no estén siendo positivos. Intenta cambiar esos pensamientos y enfoques, y veras que tu estado también cambiará.
2) Reta a los pensamientos negativos. La forma de retar y eliminar a los pensamientos negativos es con un poco de fuerza de voluntad y concentración. Por ejemplo, si empiezas a dudar de tu habilidad para realizar alguna tarea en particular, puedes utilizar tu diálogo interno (lo que te dices tu mismo en tu mente) y decirte algo así: “Estoy un poco preocupado, pero no pasa nada. Soy inteligente, hábil y capaz de realizar ésta tarea a tiempo y exitosamente. Todo va a salir bien.” A pesar de que nada ha cambiado en la circunstancia externa, éste tipo de dialogo interno cambia tu enfoque y tu forma de pensar a algo mas positivo.
3) Eleva tus expectativas. Mientras te esfuerzas por acostumbrarte a cambiar los enfoques negativos por enfoques positivos, trabaja todos los días en desarrollar el hábito de elevar tus expectativas. Algo que te va a ayudar a hacer esto es utilizar afirmaciones. Cuando te despiertes al inicio de un nuevo día, afirmante a ti mismo "Hoy será un gran día. Me va a ir bien, me voy a divertir y seguramente habrá mucho que aprender". Cierto, tan solo con afirmarlo no quiere decir que vaya a ser realidad, pero lo que sí va a suceder es que vas a preparar a tu mente para lo positivo y vas a estar más receptivo ante circunstancias positivas.
Posteriormente hablaremos un poco más sobre el diálogo interno y las afirmaciones positivas.
Cuando te encuentres con obstáculos o con problemas, velos como oportunidades para aprender, crecer y hacerte mas fuerte. Todo esta en tu mente. Si te concentras en cambiar la forma en como experimentas lo que sucede a tu alrededor, será fácil vencer los pensamientos negativos, enfocarte en lo positivo y formar el hábito de elevar tus expectativas.
No le des vida al fracaso
Sin embargo, ¿sabías que el fracaso no existe sino hasta que tu mismo le das vida?
El diccionario define el fracaso como "estado o condición de no alcanzar el deseado o buscado objetivo". Como dice la definición, el fracaso es un estado o condición, no es algo físico. Eso quiere decir que el fracaso es cuestión de percepción.
Si crees que has fracasado, lo has hecho. Si crees que no tienes la habilidad para salir adelante, no la tienes. Si crees que no puedes soportar las dificultades, no puedes hacerlo. Si crees que no eres exitoso, no lo eres. El fracaso solo existe en nuestra mente. En el momento en el que decides darte por vencido y dejar de esforzarte por alcanzar tu objetivo, en ese momento es cuando le das vida al fracaso.
Pero, ¿qué tal si no haces eso? ¿Que pasaría si continuaras esforzándote por alcanzar tus objetivos, un paso a la vez, sin importar cuanto tiempo te tome alcanzarlos? En ése caso el fracaso no existiría. Los retos y dificultades que afrontes durante el camino se convertirán en lecciones de aprendizaje. Lecciones que te harán más fuerte y más hábil para seguir adelante, pero jamás se convertirán en fracasos que impidan tu superación.
Recuerda que el fracaso no te define. Tú no eres tus éxitos ni tus logros, así como tampoco eres tus problemas ni tus fracasos. Tú eres un ser pensante capaz de vivir y de disfrutar de un sin fin de experiencias, capaz de superar cualquiera adversidad, capaz de aprender de cualquier situación y de darle a cualquier problema una solución.
El fracaso solo existe si tú lo permites. No lo hagas.
¿Para qué te estresas?
Yo creo que a todos nos ha pasado. Pero, ¿para qué preocuparnos por algo que no podemos controlar?
Estresándonos y enojándonos no vamos a arreglar nada. Es más, al ponernos en un estado negativo nos alejamos más de una solución, ya que en un estado como éste, no estamos mentalmente enfocados para idear soluciones. Los estados negativos solo hacen que nos concentremos en lo negativo del problema o de la situación, causando que no podamos encontrar la solución, ya que las soluciones provienen de razonamientos positivos.
La próxima vez que estés en una situación en la que el control esté fuera de tu alcance, mantenerte tranquilo te dará más poder para encontrar una salida, y si no hay salida, el mantener tu mente positiva y enfocada, te permitirá aprender de la situación, para que hasta donde sea posible, no se vuelva a presentar.
Recuerda, si no puedes hacer nada, ¿para qué te estresas?
¿Cuándo fue la última vez que solucionaste algo estresándote?
Déjame tus comentarios.
Aprendiendo de nuestros errores
Hacerlo no es nada agradable. Puede ser doloroso, vergonzoso e incluso provocarnos una sensación de inutilidad, lo que puede hacernos entrar en un estado depresivo. Sin embargo, hay algo positivo en cometer errores... que aprendemos de ellos.
“La única forma de aprender a levantarse, es cayendo de vez en cuando.”
Sin importar que tan simple o que tan grave sea el error, siempre hay una lección que podemos aprender. Si cometes un error, acabas de descubrir una manera de como NO hacer lo que querías hacer.
El problema es que la mayoría tendemos a culpar a los demás por nuestros errores. Al hacer eso perdemos el poder, perdemos el control sobre la situación. En el momento en que empiezas a culpar a los demás, te alejas de cualquier posibilidad de aprender y de sacarle algo provechoso al caso. La única forma de aprender de un error, es reconociendo tus faltas y controlando la manera en como reacciones ante ellas. Y en vez de deprimirte y decaer, mejor te levantas, aprendes y lo sigues intentando cuantas veces sea necesario hasta que logres tu objetivo.
Es imposible dejar de cometer errores, pero si es posible aprender de ellos y continuar con tu camino a la excelencia.
¿Grandes problemas, o no tan grandes?
Hace algunos días les comenté que estaba tendiendo problemas con mi carro. Después de mucho estresarme por los ruidos que se oían abajo del carro, decidí llevarlo al mecánico. Yo me imaginaba lo peor. Falló la suspensión, o los soportes, o el motor ya está por morir. Sucede que después de la revisión de un profesional, me enteré que sólo era un tubo del escape que se había roto. Eso provocaba el exceso de ruido del motor y los golpes que se oían cada que arrancaba o hacia un cambio de velocidad. El problema no era ni remotamente cercano a lo que yo imaginaba ni tan grave como yo suponía.
Es inevitable que tengamos problemas, y hasta que perdamos el sueño por tratar de encontrar una solución. Sin embargo, a veces sucede que vemos los problemas mucho más grandes de lo que en realidad son y nos estresamos innecesariamente.
Debemos de mantener un punto de vista objetivo y positivo sobre nuestros problemas, verlos como realmente son y evitar sacarlos de proporción.
Viendo lo positivo
El día de ayer estaba viendo la película "Eternal Sunshine of the Spotless Mind" y capté un mensaje muy interesante. No les voy a dar muchos detalles para no arruinarles la película, pero en concreto dá el mensaje de que las relaciones entre parejas se pueden arruinar, incluso se pueden convertir insoportables, si se comete el error de concentrarse en las experiencias negativas de la relación.
En la película, el protagonista sólo piensa en todos los aspectos negativos de la relación y en los defectos de su pareja. Por tal motivo decide recurrir a la ciencia para olvidarla completamente. Sin embargo, cuando se dá cuenta de que también olvidará todos los recuerdos agradables que tuvo con ella, decide buscar la manera de detener el procedimiento.
Si buscamos lo negativo en algo, siempre lo vamos a encontrar. Pero si nos concentramos en los positivo, veremos qué siempre hay motivos para ser feliz.
Dejame tus comentarios.
Pensar de manera negativa
En post anteriores hemos hablado de la importancia de pensar de manera positiva, sin embargo, en esta ocasión vamos a romper el esquema.
Bajo algunas circunstancias muy especiales tenemos que pensar de manera negativa :|
Si recuerdan, ya hemos puesto el ejemplo de que nos podemos llegar a sentir insatisfechos con nuestro empleo, y mencionamos que tenemos que pensar de manera positiva sobre los beneficios de tener tal empleo. Sin embargo, si queremos progresar, a veces va a ser necesario que cuestionemos algunas cosas y hagamos una evaluación (pros y contras) en este caso, de nuestro empleo.
Para esto va a ser necesario que pensemos de manera negativa. ¿Que es lo que no me gusta de mi trabajo? ¿Cómo se limita mi crecimiento al seguir trabajando aquí? Preguntas como estas son la única manera de evaluar si vamos por el camino correcto con el fin de alcanzar nuestras metas, o si necesitamos hacer un cambio en nuestro rumbo.
La mayor parte del tiempo tenemos que ser positivos, pero de vez en cuando y con completo control de la situación, podemos hacer uso de la negatividad para así poder evaluar nuestra situación y poder tomar decisiones que nos permitan seguir creciendo.
¿Hay algo en tu vida que necesitas evaluar?
Enfoque mental
Nuestro estado de animo, ya sea si estamos felices, tristes, emocionados, aburridos, o lo que sea que estemos sintiendo en el momento, esta directamente relacionado con lo que estamos pensando, en lo que nuestra mente se está enfocando.
Si yo me pongo a pensar en que detesto mi trabajo, en que me aburre y no me gusta lo que hago, eso exactamente voy a seguir teniendo. Voy a sentir que mi trabajo es el peor empleo que puede existir y me voy a sentir insatisfecho.
Pero por otro lado, si enfoco mi mente en el hecho de que gracias a mi trabajo puedo mantener a mis hijas, pagar la renta, ponerle gasolina al carro, comprarme ropa nueva y tener dinero para ir al café y al cine, eso va a hacer que valore mas mi empleo.
Si enfocamos nuestra mente en los aspectos negativos de lo que nos rodea, inevitablemente afectara nuestro estado de animo. La buena noticia es que nosotros tenemos el control. Nosotros podemos decidir en que enfocamos nuestra mente.
¿Cómo seria tu día diferente si te enfocaras en los aspectos positivos de tu vida?
No existe el fracaso, solo el aprendizaje
Cosas como el éxito, el fracaso, la felicidad, la tristeza, el amor, el odio, la valentía, el miedo... en realidad no existe. No existen como existe una manzana.
Tanto para mí, como para ti, una manzana es lo mismo, aquí y del otro lado del planeta.
Sin embargo, el amor no es lo mismo para mí que para ti, ni tu sientes la felicidad como yo siento la felicidad.
Estas cosas son mas bien etiquetas que cada uno de nosotros le ponemos a las diferentes sensaciones, estados y experiencias que vivimos.
Y esto aplica también al fracaso. El fracaso no es algo físico como una manzana, sino una sensación a la cual decidimos etiquetarla como "fracaso".
Si cambiamos nuestra forma de pensar al respecto, podemos cambiarle la etiqueta a la experiencia o sensación, y en vez de llamarla "fracaso" la podemos llamar "aprendizaje".
Como nos ayuda el saber que no existe el fracaso, solo el aprendizaje.
Imaginate a dos niños con sus bicicletas nuevas. Ambos están tratando de aprender a usarlas, sin embargo, no salen del suelo. Constantemente están cayendo y cayendo sin lograr controlar las bicicletas.
Después de la ultima caída, el niño 1 piensa "esto es muy difícil, no logro dejar de caerme. Yo creo que nunca voy a aprender a andar en bicicleta. Soy un fracaso". Después de unas cuantas veces de decirse esto a sí mismo, se lo terminara creyendo y se dará por vencido.
Por otro lado, después de su ultima caída, el niño 2 piensa "este es un verdadero reto, pero esta ultima vez que me caí solo iba controlando la bicicleta con una sola mano. Además, la vez que dure mas en caerme, la estaba conduciendo con las dos manos. Creo que ese es el truco. Seguiré intentando".
El niño 1 vio su experiencia como un fracaso, el niño 2 la vio como aprendizaje. ¿Cuál de los dos niños creen que aprenderá a conducir mejor la bicicleta?
De todas las vivencias y experiencias que tengamos, sean estas buenas o malas, fáciles o complicadas, podemos aprender algo. Siempre y cuando tengamos presente que no existe el fracaso, solo el aprendizaje.
¿Que seria diferente en tú vida si tienes presente que no existe el fracaso, solo el aprendizaje? Espero tu comentario.
Acerca de mi blog



