Hoy por la mañana hice mi parada habitual a la tienda, antes de llegar al trabajo. Al salir escuche a dos hombres hablando. Un hombre dijo "que mal sabe este café", a lo cual el otro respondió "pues tu fuiste el que quiso llegar aquí a comprarlo. Te hubieras hecho el café en tu casa."
Muy atinada la respuesta del hombre.
Todo lo existe, todo lo es, llego a ser gracias a una decisión. Tú estas con vida porque tus padres decidieron concebirte, y si no fue decisión sino simplemente sucedió, ellos decidieron hacerse responsable de ti. Si tienes el empleo o la profesión que ahora tienes, fue porque decidiste estudiar y salir adelante, porque decidiste aceptar la oferta de empleo o decidiste iniciar tu propio negocio. Si el día de hoy llegaste temprano al trabajo, fue porque decidiste ser responsable y puntal. Si tu salud no es muy buena es porque decidiste no cuidarte, no alimentarte bien, no hacer ejercicio. Incluso, si te sientes feliz, alegre, satisfecho, triste, deprimido, o indiferente, fue porque así decidiste sentirte hoy.
Todo lo que existe llegó a existir gracias a una o a una serie de decisiones. Piénsalo y veras que es cierto. Piensa en algo que ha sucedido en tu vida, lo que sea, tanto bueno como malo. ¿Porque sucedió? Fue por algo que decidiste o bien, por lo que alguien decidió por ti. ¿Fue una casualidad? Incluso las casualidades surgen por alguna decisión. Por ejemplo, por pura casualidad conociste en el supermercado a la persona que ahora es tu pareja. Pero el hecho de que hayas decidido ese día, a esa hora, ir a ése supermercado en especial, no fue una casualidad, fue una decisión tuya.
Así es como funciona la vida, todo es regido por nuestras decisiones, es la máxima expresión de la libertad humana. Sin embargo, muchas personas dejan que las circunstancias o bien, otras personas, tomen las decisiones por ellos. No toman decisiones conscientes, lo que significa que sus decisiones no son las más inteligentes ni las mas apropiadas para la situación.
¿Que hacer para tomar control de nuestras decisiones?
1.- Ten conciencia de la consecuencia de tus decisiones. El analizar el posible resultado de cada decisión antes de tomarla, nos permitirá evaluar los pros y los contras de cada una, y como consecuencia, podremos elegir la que nos dé mayor beneficio.
2.- Reanaliza tus hábitos. Nuestros hábitos o costumbres, no son otra cosa mas que decisiones preprogramadas. Estos hábitos fueron programados cuando tomamos una decisión inicial y la fuimos repitiendo constantemente al grado de que se convirtió en un hábito, o sea en una decisión automática la cual ya no procesamos de nuevo, solo la hacemos. Por ejemplo, puede que tengas el habito de despertarte a las 6 de la mañana, bañarte rápido, vestirte, salir de casa y conducir a toda velocidad a tu trabajo, para a final de cuentas, siempre llegar unos minutos tarde. Esa rutina de la mañana, ya es un hábito, son una seria de decisiones preprogramadas en nuestra mente. ¿Que tal si intentas reprogramar ese habito? Intenta levantarte media hora antes. En vez de planchar tu ropa en la mañana, ¿porque no la planchas antes de dormir? Si decides hacer pequeños cambios en tu rutina de las mañanas, podrás llegar al trabajo más temprano y más relajado.
3.- En cuanto a decisiones importantes, no dejes que otros decidan por ti. Hay muchas decisiones triviales que quizá sí decidan otros, como por ejemplo, que película ver cuando vas al cine con tu pareja. Pero hay otras que si son de gran importancia, las cuales necesitas asegurarte de ser tú el responsable de tomarlas. Por ejemplo, si vas a salir con un grupo de amigos y todos quieren ir a comer a un lugar de comida chatarra, ¿porque comer eso si va en contra de tu saludable régimen alimenticio? Puedes sugerir una alternativa más nutritiva y tratar de persuadirlos para que estén de acuerdo contigo. Como persona que intenta alcanzar la excelencia personal, tu sabes que tienes que ser flexible y dejar que los demás tomen sus propias decisiones, así que si a pesar de tus recomendaciones, el grupo decide ir a comer chatarra, eso no quiere decir que tu también tienes que comer lo que ellos. Puedes decidir acompañarlos, pero no comer lo mismo que ellos. ¿Se te ocurre algún otro ejemplo en el que ejerces tu libertad de decidir?
Al tomar el control de tus decisiones, tomas control de tu vida. Adquieres el poder para hacer los cambios necesarios y también para celebrar las victorias, ya que si en algo triunfas, es porque tu mismo lo decidiste, porque tu mismo te lo ganaste... aun en cosas tan sencillas como disfrutar de una buena taza de café.
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3 Responses to "El poder de las decisiones"
4:06 PM #
tengo que decir qe estoy un poo decepcionado de los ultimos POST ,a lo mejor no he leido lo ocupo,pero me gustaria que se profundisara un mas en problemas de conjunta opiniones,no quiere decir que no estoy de acuerdo al punto que se quiere llegar, es solo una opinion y deceando que sigas con tu buen trabajo saludos a todaos que leen este interesante blog.
6:50 AM #
El propósito de mi blog es explorar todos los temas que tengan que ver con la superación y la excelencia personal. Así que si hay algún tema en particular que te gustaría que abordáramos, con toda confianza dímelo, y lo hacemos.
Gracias por tus visitas y tus comentarios.
10:13 AM #
Yo siempre he pensado que lo que vivimos ahora es consecuencia de las decisiones que tomamos en el pasado. Así que estoy totalmente de acuerdo con tu post.
Sean buenas o malas, tus decisiones tendrán una consecuencia. Por tal motivo hay que ser responsables o no quejarnos cuando tengamos que afrontar el resultado de una mala decisión.
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