Hace algunos días les comenté que estaba tendiendo problemas con mi carro. Después de mucho estresarme por los ruidos que se oían abajo del carro, decidí llevarlo al mecánico. Yo me imaginaba lo peor. Falló la suspensión, o los soportes, o el motor ya está por morir. Sucede que después de la revisión de un profesional, me enteré que sólo era un tubo del escape que se había roto. Eso provocaba el exceso de ruido del motor y los golpes que se oían cada que arrancaba o hacia un cambio de velocidad. El problema no era ni remotamente cercano a lo que yo imaginaba ni tan grave como yo suponía.
Es inevitable que tengamos problemas, y hasta que perdamos el sueño por tratar de encontrar una solución. Sin embargo, a veces sucede que vemos los problemas mucho más grandes de lo que en realidad son y nos estresamos innecesariamente.
Debemos de mantener un punto de vista objetivo y positivo sobre nuestros problemas, verlos como realmente son y evitar sacarlos de proporción.
¿Grandes problemas, o no tan grandes?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (RSS)
Acerca de mi blog




2 Responses to "¿Grandes problemas, o no tan grandes?"
1:22 PM #
Tienes Toda la Razón Robert, a veces tenemos esa mala costumbre de hacer los problemas tan grandes, estresándonos, y poniendonos hasta de malas. y Al final resulta algo tan pequeño ...
Voy a seguir tu consejo, seré mas objetiva y positiva al estar frente a un problema, por lo menos evitaría estresarme, ante la situación desconocida ...
10:12 PM #
Así es Cristy, y recuerda que una situación desconocida es una oportunidad para superarse.
Gracias por tu comentario.
Publicar un comentario en la entrada